Caminando en una victoria anunciada
Ocho meses de oración, ayuno y preparación. Dos días de encuentro con Dios. Una promesa cumplida.
Hay victorias que se celebran públicamente, pero que primero se pelean en secreto.
Detrás de cada fotografía de A Sus Pies 2026 existe una historia de fe, sacrificio, perseverancia y obediencia.
Durante ocho meses estuvimos orando, ayunando y preparando nuestro Congreso de Mujeres en Nagua, República Dominicana. Nuestra visión era crear un espacio donde las mujeres pudieran encontrarse genuinamente con Dios, experimentar restauración y descubrir el poder de la intercesión.
Pero el camino no estuvo libre de oposición.
La batalla detrás de la victoria
Enfrentamos desafíos financieros, problemas de salud y obstáculos logísticos que parecían multiplicarse con cada paso que dábamos.
Sin embargo, nunca dudamos de que este congreso se llevaría a cabo.
Dios le había hablado a nuestra líder, la Pastora Deannys Vargas, con una instrucción clara: no detenerse.
También habíamos recibido una palabra de victoria. Dios había declarado que este congreso sería un éxito, y nos aferramos a esa promesa aun cuando las circunstancias parecían contradecirla.
Recuerdo que durante nuestros tiempos de oración repetía constantemente una declaración:
«Vamos a caminar en la promesa. Vamos a caminar en lo que Dios ya declaró sobre nosotros».
No estábamos esperando a ver si Dios nos daría la victoria. Estábamos aprendiendo a caminar en la victoria que Él ya había anunciado.
Eso no significaba que no habría batallas.
Significaba que las batallas no tenían autoridad para detener nuestra obediencia.
El fruto de ocho meses de fe
El 16 y 17 de octubre finalmente vimos manifestarse aquello por lo que habíamos orado durante tantos meses.
Recibimos testimonios extraordinarios de mujeres restauradas, renovadas y transformadas. Algunas comprendieron por primera vez lo que significa ser una verdadera intercesora y ponerse en la brecha por sus familias, comunidades y generaciones.
La victoria fue nuestra, pero la gloria es de Dios
Hoy celebramos lo que vivimos en A Sus Pies, conscientes de que cada testimonio, cada encuentro y cada vida alcanzada representa el fruto de una semilla sembrada mucho antes de que comenzara el congreso.
A nuestras conferencistas, intercesoras, voluntarias, colaboradores y cada persona que sostuvo esta misión en oración: gracias por permanecer firmes.
La victoria fue anunciada antes de que comenzara la batalla. Y aun así, tuvimos que perseverar para caminar en ella.
Regresamos agradecidos, renovados y convencidos de que esto apenas comienza.
Porque A Sus Pies 2026 no fue solamente una victoria. Fue una siembra cuyo fruto apenas comenzamos a ver.
Rindámonos. Recibamos. Renazcamos.
Eliana Echavarria
Co-Fundadora de Pacto de Fe Internacional